Rosser Reeves, creador del concepto marketiniano de la Unique Selling Proposition (USP), preguntaba retóricamente: “¿Quieres textos escritos con elegancia?, ¿quieres obras maestras?, ¿o quieres ver como las malditas ventas empiezan a subir?”. Los elementos de PLV (Publicidad en el Lugar de Venta) son todos aquellos soportes portadores de mensajes publicitarios que se colocan estratégicamente en el punto de venta. ¿Para qué? Para favorecer la venta de los productos atrayendo la atención del cliente potencial.

El momento adecuado

Visitar un supermercado, un comercio de proximidad, una tienda de moda o un centro comercial supone, psicológicamente, cierta predisposición a la compra. Sí, es independiente a que las personas no decidan conscientemente salir a curiosear para, finalmente, adquirir algún producto. Es uno de los motivos por el que las promociones son más efectivas cuando se dan a conocer en el punto de venta y, en esta línea, es fundamental captar la atención de todas las miradas. ¿Cómo? Con todos los soportes que pueden convertir a nuestro producto en protagonista entre el alud de competidores.

La estrategia de marketing de las marcas es la guía para diseñar el soporte adecuado en base a las necesidades y objetivos de cada campaña. Conociendo los objetivos de las organizaciones, el posicionamiento deseado y los atributos que definen al producto, los soportes de PLV se convierten en un factor clave para el éxito en los establecimientos comerciales.

¿Por qué el PLV?

Indiscutiblemente, las cifras de ventas se disparan siempre que presentamos nuestros productos con soportes atractivos: desde el packaging hasta los expositores o floorstands. Todos los detalles cuentan. Todos los factores que rodean al producto lo posicionan en el mercado.

El sector del retail actual nos ha llevado a las tiendas de autoservicio, sin apenas trato personalizado para el cliente. Con ello, las acciones de promoción en los establecimientos tienen un papel crucial para aumentar las ventas. Cada vez es más inusual contar con asesores en nuestras compras: las propias marcas necesitan explicar los argumentos de compra mediante acciones en medios y, ante todo, su presencia destacada en los puntos de venta.

Pero eso no es todo: ¡también necesitamos aliados! Los responsables de los puntos de venta. Ellos, conocedores de la psicología del consumidor y de cómo se desarrolla el cliente durante el tiempo que pasa en la tienda, prefieren presentar productos en soportes atractivos: saben que las marcas que usan los soportes de PLV serán siempre las protagonistas indiscutibles cuando hablemos del los productos más vendidos de en cada categoría.